Esta casa de pueblo, completamente renovada en 2020, es mucho más que una propiedad: es un lugar donde la ligereza mediterránea y el confort moderno se fusionan en perfecta armonía.
A tan solo unos pasos del paseo marítimo de Molinar, el suave sonido del mar acompaña cada día y aporta una sensación constante de calma y serenidad. Aquí no solo se vive junto al mar — se siente en cada instante.
Con aproximadamente 210 m² construidos y unos 138 m² de superficie habitable, la vivienda ofrece una distribución cuidadosamente diseñada que combina amplitud y calidez. El patio interior, acogedor y protegido, se convierte en el corazón de la casa: un refugio privado donde la luz, el aire y la tranquilidad se encuentran.
En la planta baja, la cocina de concepto abierto se integra de forma natural con el salón y el comedor. Los grandes ventanales inundan los espacios de luz mediterránea y conectan directamente con el patio, creando una transición fluida hacia un oasis privado al aire libre.
En la planta superior se encuentran cuatro dormitorios y dos baños modernos, que combinan confort y funcionalidad en un diseño elegante y atemporal. Cada estancia transmite la calma de un hogar bien pensado.
Uno de los grandes atractivos es la amplia terraza en la azotea de aproximadamente 30 m². Equipada con jacuzzi y ducha, se convierte en un refugio exclusivo sobre los tejados de la ciudad. Desde aquí se disfruta de unas vistas panorámicas de 360°, desde el brillante mar Mediterráneo hasta la majestuosa Sierra de Tramuntana.
El equipamiento moderno, las vistas al mar y el privilegio excepcional de contar con garaje en la propia vivienda refuerzan la exclusividad de esta propiedad en una ubicación tan demandada.
Un hogar que no solo ofrece espacio, sino también una forma de vida. Un lugar para quienes no solo quieren ver el mar, sino sentirlo cada día.








































En progreso/ Excluido















































































