Elevada sobre una colina y rodeada de un entorno natural privilegiado, esta excepcional finca histórica ofrece privacidad absoluta y vistas panorámicas, a tan solo 20 minutos de Palma. Con más de 1.100.000 m² de terreno, representa el auténtico legado rural y señorial de Mallorca.
La casa principal conserva todo el carácter de la arquitectura tradicional: muros de piedra, vigas vistas, un amplio patio central empedrado, antigua tafona, capilla y diversas estancias originales que evocan siglos de historia.
Como valor añadido, la propiedad cuenta con una zona completamente reformada con apartamento independiente, ideal para invitados o personal, aportando confort moderno sin renunciar al encanto histórico.
En el exterior, destaca un gran safreig convertido en piscina, perfecto para disfrutar del paisaje abierto y la tranquilidad de la Sierra de Tramuntana.
En buen estado general y con gran potencial de actualización, esta possessió es una oportunidad única para crear una residencia singular en uno de los entornos más auténticos de la isla.

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