Esta extraordinaria propiedad se encuentra en un edificio del siglo XVI, cuidadosamente restaurado para preservar todo su carácter y esencia histórica. La finca conserva magníficos elementos de gran valor arquitectónico, entre ellos su fachada original, el emblemático patio interior y un encantador jardín que aporta privacidad y serenidad.
Este espectacular apartamento con jardín es un auténtico oasis de tranquilidad en el corazón de Palma. En la planta principal se encuentra una elegante cocina, una amplia y luminosa sala de estar y un dormitorio principal con un espacioso cuarto de baño. Desde esta planta se accede directamente al jardín, creando una conexión excepcional entre los espacios interiores y exteriores.
El interior destaca por la extraordinaria calidad de sus materiales y acabados, cuidadosamente seleccionados para combinar elegancia, confort y autenticidad. El aire acondicionado y la calefacción por suelo radiante garantizan una temperatura agradable durante todo el año.
En la primera planta subterránea se encuentran dos dormitorios adicionales que comparten un elegante cuarto de baño. En este mismo nivel, una encantadora bodega con bóveda de piedra de Mares ofrece el espacio perfecto para conservar una selecta colección de vinos. Junto a ella, una acogedora sala abovedada brinda múltiples posibilidades de uso, adaptándose a las necesidades de sus futuros propietarios.
En el sótano, una estancia adicional permite crear un espacio dedicado al bienestar y al ocio, ya sea como zona de spa, sala de música o espacio multifuncional.
Al otro lado del jardín se encuentra un estudio independiente para invitados, con terraza privada, además de una singular habitación situada en la torre. Sus vistas al mar y su independencia convierten este espacio en un refugio ideal para recibir invitados con absoluta privacidad y comodidad.
La propiedad logra combinar tradición y modernidad con una armonía excepcional, conservando la esencia histórica del edificio sin renunciar a las comodidades contemporáneas.
Se encuentra en el codiciado barrio de Calatrava, uno de los enclaves más exclusivos y con mayor encanto del casco antiguo de Palma. Sus pintorescas callejuelas conducen a encantadoras plazas y se encuentran a escasa distancia de la histórica muralla de la ciudad. Desde este privilegiado entorno se disfrutan vistas hacia la bahía de Palma y se tiene fácil acceso a algunos de los monumentos culturales más emblemáticos de la ciudad, como la Catedral y el Palacio de la Almudaina.
Su ubicación, extraordinariamente tranquila y al mismo tiempo céntrica, convierte esta residencia en un refugio único en Palma: un lugar donde la arquitectura histórica, la privacidad, el confort y el estilo de vida mediterráneo se unen para crear una experiencia verdaderamente excepcional.












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